CINERARO

ricardo lara norambuena

acuario 1: conceptualización





1. ejercicios preliminares



desde el principio supe que mi objetivo sería construir una atmósfera particular antes que contar una historia convencionalmente. siempre ha sido un interés mío respecto a las herramientas que el lenguaje audiovisual entrega: creo que la imagen y el sonido tienen la capacidad de comunicar cuestiones muy profundas por sí solas, y que la narrativa siempre es el acompañamiento de esas sensaciones especiales que nacen en la atmósfera. por lo tanto me es indiferente generar una pieza narrativa o no, siempre y cuando se consiga el efecto.

"angustia" era el título original de la obra que luego se convertíría en acuario, aquella película estaba fuertemente influenciada por la obra de robert eggers, un favorito de la casa, en tanto partía con una narración más o menos bien definida, con sus identificables pulsos de acción, desarrollo de personajes, estructura de tres actos, climax y todo lo demás, e hilar a partir de ese esqueleto las sutilezas que requiere una sucesión de imágenes para generar una atmósfera, en el caso de eggers, usualmente abrumadora.

pocas cosas quedan de estos primeros ejercicios audiovisuales, recuerdo haber iterado entre diferentes estilos y procesos para conseguir el "look" que las sensaciones que buscaba comunicar requería. este fue mi primer intento:









desde esos primeros intentos prematuros supe que el ruido en la imagen sería un recurso al que volvería, además del blanco y negro, y el alto contraste.

esta estética, sin embargo, no cuajaba en escenas interiores donde no hubiera niebla para separar los elementos. desarrollé algunas alternativas más cercanas a la ilustración. en los siguientes ejemplos destaca el uso de cámaras ortográficas y la relación de aspecto 1:1, cuadrada.













ese estilo visual eventualmente evolucionó y fue volviendose cada vez más abstracto. algunas cosas interesantes que resultaron de estos ejercicios fueron: el uso de sólo dos colores, la busqueda de un flujo de trabajo más o menos estable y la mezcla entre elementos 2d y 3d.

mi problema con ese estilo visual fue la artificialidad en la que terminaban cayendo las imágenes -no es que busque necesariamente la naturalidad-, pero no se sentía orgánico ni motivado. aquí la última interación de lo que fue angustia:









el día que decidí dejar de picar por esos territorios visuales y abandoné el proyecto angustia, nació "destrucción mutua asegurada" el predecesor final de acuario. empecé a formular ese cortometraje sin considerar ningún tipo de guión estricto ni narrativa transversal. para mí, significó un momento de exploración total de la atmósfera visual y emocional sobre todas las cosas. puedo identificar en esos intentos una búsqueda por construir una imagen más mimética de la realidad a través de los recursos exclusivos del 3d. el "fotorrealismo" era uno de mis principales objetivos. destacan detalles como la textura de la madera y su pintura envececida, el barrial y la niebla. estos elementos reales serían contrastados con intervenciones surreales que se integran al mundo que habitan los personajes. el fuego como violentos trazos a mano alzada o las aves como bocetos animados.

sobrevive de este proyecto poco más que un teaser tipo prueba de concepto:









se hicieron varias cosas más para esta película, muchos de esos renders están ahora perdidos. con el tiempo descubrí que el arte requería tanta atención al detalle que trabajar por cada toma durante más de 2 o 3 semanas pronto se convirtió en la norma, todavía considero que es un estilo al que volvería cuando tenga más experiencia y herramientas para trabajarlo. algunas cosas interesantes que resultaron de estos ejercicios y que fueron retomadas luego en acuario son: una atención especial por la construcción de un ambiente sonoro profundo, los textos en pantalla, la mezcla entre imagen mimética e intervención directa con trazos y caricaturas, la emancipación de las reglas narrativas convencionales y la frase incial "esta película se construyó en 21 años" como una especie de broma pesada interna, como "has pasado tanto tiempo trabajando en estas cosas que bien puedes invertir toda tu vida en estrenar un solo cortometraje".

por supuesto, muchos de estos recursos a los que volvía en mis trabajos pasaron desapercibidas para mí mientras trabajaba en estos proyectos, según yo, aparecían como pulsos naturales durante mi proceso creativo. ahora, mientras escribo esto, los patrones comienzan a volverse más evidentes para mí y seguramente será algo que tendré en mente para mis próximas películas.

además de la dificultad técnica que proponía cada toma en destrucción mutua asegurada, las principales razones por las cuales abandoné el proyecto fueron: el diseño de personajes débil, y las dificultades propias de tratar de emular en un espacio digital un lugar habitado y abandonado, con historia. superponer los renders básicos de la película con fotografías de casas en el campo similares, con todos sus detalles y sutilezas que los componen como espacios vivientes, rapidamente frustró todos mis intentos por llenar de más y más elementos cada cuadro. rápidamente la necesidad por mantener control sobre la obra y aún así hacerla sentir lo suficientemente natural generó en mí una constradicción tan profunda que el trabajo se volvió una cuestion profundamente desgastante.

eso, sin embargo, abrió la posibilidad a incluir imagenes reales en el cortometraje -no hay nada es más fotorrealista que las fotografías de la realidad, después de todo-.





2. desembarcando en una idea



es evidente la inconsistencia de mis procesos. en cuestión de días puedo pasar de amar un proyecto a odiarlo profundamente, gran parte de esa inconsistencia se debe a lo inmóvil que es desenvolverse en un mismo estilo o con unas mismas herramientas durante un largo periodo de tiempo. agota muchísimo obsesionarse con una luz mal posicionada o un color que no es perfecto, ese es un mal con el temo tendré que cargar el resto de mi vida. ¿cúal es la solución entonces? la interdiciplina.

a través de los ejercicios descritos antes descubrí que saltar entre formas, estilos y herramientas técnicas es, de hecho, una cuestión super gratificante, dejar descansar ciertas cosas un par de días y retomar otras, saltar entre montar, animar, filmar, grabar sonidos y todo lo demás permite que todo el proceso cuaje en conjunto, en vez de una colección de pequeñas cosas que pueden salir mal.

otra cosa que me molestaba profundamente en los proyectos de angustia y destrucción mutua asegurada es la falta de un trasfondo político, o algo que involucrara a las personas en un contexto más colectivo. de hecho, ambos intentos trataban el tema del quehacer creativo y mis ideas en torno a este. sigo creyendo que es un tema interesante, pero frente al país profundamente cambiante y dolido que veía y veo cuando salgo a la calle, todas esas cuestiones metafísicas e individuales se vuelven poco más que nimiedades y sin sentidos. supe pronto que mi deber era otro.